Esta conocida historia nos puede dejar una importante enseñanza de la necesidad que tenemos como cristianos a depender de Dios en nuestras angustias, poniendo nuestros pocos recursos a Su servicio.

a) v.1. La adversidad es parte de la vida, y no solamente resultado del pecado. Las leyes judías decían que las deudas dejadas por los padres deberían ser canceladas con siete años de trabajo gratuito por los hijos que quedaban.

b) v.1. La viuda toma la actitud correcta:

b.1. viene a Dios primero en busca de ayuda.

b.2. no evade la responsabilidad de pagar la deuda; nuestra bendición en Dios empieza cuando yo asumo mi responsabilidad sobre mis obligaciones.

b.3 no se queja, no le echa la culpa a su marido difunto o a otra persona, no amarga su corazón; sólo se dedica a resolver en Dios, su problema.

b.4. no hizo colectas, la forma más fácil de resolver un problema

c) v.2. La misericordia de Dios, muchas veces empieza utilizando los pocos recursos que tengo en base a la guianza del Señor. Muchas veces no necesito tener las grandes cantidades de dinero, sino saber utilizar bajo la guianza de Dios, lo poco que tengo.

d) vs. 4-5. La manera cómo Dios provee y cómo administro mis recursos debe ser una relación personal entre Dios y yo; yo sabré cómo Dios provee, a pesar de la crítica de algunos.

e) v.7. La guianza de Dios solucionó por completo la necesidad de la viuda.