Este evento nos enseña mucho sobre la clase de creyentes o curiosos que deseamos ser en Cristo; y también aprendemos que para alcanzar grandes cosas en Cristo, debemos tratar de estar lo más cerca de El, y “romper nuestros techos”.

a) vs.3-4. Estos versículos nos enseñan que debemos llevar las cargas los unos de los otros cuando los otros son incapaces de llevar la carga solos, no cuando por negligencia ó haraganería no la quieren llevar.

b) v.5. Es esto lo que agrada a Dios y alcanzamos gracia o misericordia.

c) vs. 6-7. A nadie debe extrañarle en la Iglesia la presencia de aquellos que solo se ocupan de cosas negativas: calumnias, pleitos, críticas, etc. Debemos fijarnos que quienes hacían esto, eran Escribas, es decir, la clase más alta de religiosos de ese entonces. Lo que sí debo procurar, es no ser yo.

d) vs.8-9. Debemos entender que Dios conoce todas las intenciones de nuestro corazón y de nuestras palabras.

e) vs.10-11. Dios premiará nuestros esfuerzos por buscarle y bendecir a otros.