La renovación de todos los aspectos de la vida es el factor necesario para que las cosas no se deterioren, es decir, la renovación es el mantenimiento que todo necesita para que no se arruine y deje de ser.

Nuestra vida cristiana también necesita ser renovad o recibir mantenimiento de manera permanente, de lo contrario, dejará de ser.

a) 1 Timoteo 4:13-15. Cuando no descuidamos los dones que se nos asignaron. Un don se mantiene vivo cuando se ejercita.

b) Proverbios 1:7. Cuando mantenemos el temor a Jehová, es decir, cuando el pecado nos hace temblar, porque ofendemos a Dios.

c) Exodo 27:20. Cuando mi búsqueda de Dios no cesa. Las lámparas en el Tabernáculo de Reunión nunca debían apagarse; esto es, que siempre debo buscar al Señor para que mi lámpara o comunión con El, no se apague.

d) Exodo 31:32. Cuando no abandono mi compromiso para cumplir lo que Dios me ha mandado y asignado.