Este pasaje nos habla de las señales de nuestra conversión en Cristo.

a) vs. 18. Una misión. Saber que se nos encargó el ministerio de la reconciliación

b) 1 Corintios 7:22. Las prioridades. Sigo siendo esclavo, ahora de Cristo; y entonces siendo esclavo de Cristo, me vuelvo su servidor. Mi calidad de servicio también testifica de mi transformación en Cristo. Ya no me doblega el pecado, sino que me doblega mi deseo de servir a Cristo.

Soy esclavo de Cristo por voluntad propia, por eso soy libre; pero cuando soy esclavo del pecado, es porque la carne me doblega y me obliga a serlo, es decir, es un acto no deseado.

c) v. 20. Identidad. Somos embajadores. Nos identificamos. “No me avergüenzo del evangelio…”

d) v. 17. Una de las mejores pruebas para determinar si la obra de transformación de Cristo es genuina en nuestra vida, está en ver nuestra atracción al pasado. Si seguimos anhelando las cosas viejas, no hemos sido transformados.

e) Génesis 19:26. “Mirar atrás nos inhabilita en Cristo, nos inutiliza de disfrutar la nueva vida en Cristo, es volver al pecado”.