Éste pasaje nos muestra una de las etapas más complicadas en la vida de Abraham. Nos dice la Biblia además que “probó Dios a Abraham” precisamente pidiéndole lo que quizá más amaba, su hijo Isaac. En este versículo vemos actitudes y acciones que me hacen adorador.

a) vs. 2-3. La obediencia. La vemos cuando Abraham dice: “yo y el muchacho iremos hasta allá”. También nos damos cuenta que se dio prisa para obedecer. Abraham no cuestionó al Señor, ni le pidió explicaciones, él simplemente obedeció y por esto fue bendecido y honrado por Dios. Obedecer me hace sacrificar mis deseos personales por la voluntad de Dios. El obedecer me hace darle prioridad a Dios sobre mi vida.

b) Esta demanda de Dios no era muy descabellada como ahora nos parece, porque los paganos de ese tiempo, demostraban su amor y dedicación a los dioses falsos, sacrificando a sus primogénitos. Esto también nos da la enseñanza, que Dios trabaja en nuestra formación, en base a factores culturales de la época.

c) v.4. La perseverancia. Abraham viaja tres días (con su hijo y con sus siervos). La perseverancia depende de aferrarme a las promesas, sabiendo que Dios las cumplirá.

d) v.5. La adoración, esto es, rendir culto ante todo y sobre toda circunstancia. Vemos que Abraham expresa su principal objetivo para ir hasta allá, él dice “adoraremos”. Debemos tener presente que la vida de adoración cuando depende del estado emocional del adorador es casi aniquilada cuando llegan los problemas. La adoración no debe depender de mis estados emocionales, sino de mi fe en Dios.

e) Hebreos 11:17-19. De alguna manera Dios proveerá, es decir, de alguna manera Dios cumplirá su promesa.

f) vs. 15-18. Los resultados de obedecer, perseverar, adorar, y aferrarse a la promesa.