Este pasaje, en un solo versículo quiere enseñarnos que Dios siempre está presente en nuestras tribulaciones. Este pasaje debería darnos la confianza suficiente para saber que Dios se manifestará en la hora más apropiada, y de la mejor manera.

a) Lucas 22:31. Cada tribulación deberíamos verla como un desafío a nuestra fe y estabilidad emocional. Pero sucede que vemos nuestras dificultades como castigo y pesadilla; cuando en realidad es en ese momento en que Dios nos limpia y afina como trigo. El trigo se zarandea para limpiarlo de la paja o basura que no sirve para nada. Sucede que el creyente solo es purificado en la tribulación, nunca en la abundancia.

b) 1 Juan 2:1. Amparo. Defensa legal. Es decir, Dios defenderá nuestra inocencia, y nuestra culpabilidad será tratada con misericordia.

c) Salmo 28:7. Fortaleza, es la capacidad para resistir la tempestad. Esto significa que en la tempestad no me voy ahogar.

d) Juan 11:11-16. Pronto auxilio, en el momento adecuado y justo. El Socorro oportuno no tiene que ver con mis ansiedades, sino con los tiempos de Dios para mí. Esta lectura nos hace ver lo mal que entendemos los tiempos de Dios; pensamos que los tiempos de Dios serán tardados o fuera de plazo; pero sucede que no entendemos que Dios en cada situación quiere mostrar Su Gloria para que otros crean, pero nosotros queremos ver la Gloria de Dios solo para satisfacer nuestras necesidades. Esta es una actitud egoísta y carnal de pedir un milagro.